Las intensas lluvias que azotaron el sur de Tamaulipas esta semana dejaron al descubierto una preocupante realidad: la región carece de preparación para enfrentar fenómenos hidrometeorológicos. Especialistas en protección civil advierten que la falta de obras hidráulicas y la ausencia de una gestión integral del riesgo han convertido las precipitaciones en un detonante de caos urbano.
Elías Hernández Jiménez, presidente nacional del Colegio de Peritos en Protección Civil, señaló que los atlas de riesgo de Tampico, Madero y Altamira no han sido actualizados desde hace más de una década, lo que impide una respuesta eficaz ante nuevas amenazas como el crecimiento de zonas inundables y la obstrucción de cauces naturales por construcciones irregulares A.
“La ciudad se paraliza porque seguimos improvisando. No hay drenaje eficiente ni rutas estratégicas para evacuar. La movilidad colapsa y el transporte público se detiene, dejando a miles de personas varadas”, explicó Hernández, quien también urgió a incluir en los planes de prevención riesgos emergentes como los socavones y la presencia de cocodrilos en zonas habitacionales A.
El especialista insistió en que la protección civil debe ocupar un lugar prioritario en la agenda pública. Sin planificación, dijo, lluvias más intensas podrían provocar daños mayores. “Los mapas de vulnerabilidad deben actualizarse cada año. No podemos seguir esperando a ver qué pasa”, concluyó.

