La estrategia de contratos mixtos impulsada por Petróleos Mexicanos (Pemex) se perfila como una vía para que compañías internacionales vuelvan a invertir en México. Tras la reforma energética de 2014, muchas firmas se retiraron del país al considerar poco rentable la exploración de campos nacionales. Hoy, con un nuevo esquema de colaboración, se busca atraer nuevamente capital y experiencia extranjera.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi), la mitad de sus socios abandonaron el mercado en los últimos años. Sin embargo, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum plantea que la participación privada en proyectos de perforación, tanto en tierra como en aguas marinas, podría revertir esa tendencia. El llamado es a acelerar los procesos para que las inversiones se concreten con rapidez.
Inversión y producción acumulada
Desde la apertura de 2014, las empresas privadas han destinado más de 40 mil millones de dólares en el sector y aportado alrededor de 100 mil barriles diarios a la producción nacional. Se espera que proyectos estratégicos como Zama y Trión incrementen significativamente esa cifra, con una proyección de más de 400 mil barriles adicionales en los próximos años.
Retos y oportunidades
El Congreso Internacional de Energía, celebrado en Tampico, puso sobre la mesa la necesidad de explorar yacimientos de baja permeabilidad mediante técnicas como la fractura hidráulica. Aunque el riesgo geológico es alto, varias compañías han manifestado disposición para participar bajo el esquema de contratos mixtos.
Merlin Cochran, director de Amexhi, subrayó que actualmente operan 23 empresas, frente a las más de 50 que llegaron tras las primeras licitaciones. “Hay interés en invertir, pero debemos actuar rápido para que México no pierda competitividad”, señaló.
Un nuevo equilibrio
La política energética actual busca dar prioridad a Pemex, pero sin cerrar la puerta al sector privado. El objetivo es combinar la capacidad de la empresa estatal con la inversión y tecnología de corporativos internacionales, generando un modelo de colaboración que fortalezca la producción nacional y asegure el desarrollo de nuevos proyectos.



