La líder opositora venezolana María Corina Machado sostuvo este jueves su primera reunión oficial con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, apenas doce días después de la captura de Nicolás Maduro. El encuentro, realizado a puerta cerrada, abordó el futuro político de Venezuela y el papel de la oposición en la transición.
El encuentro entre Machado y Trump se celebró en un comedor privado de la Casa Blanca alrededor de las 12:30 horas de Washington. Según fuentes oficiales, la reunión se extendió por más de dos horas y se desarrolló sin acceso a la prensa.
La reunión ocurre en un contexto marcado por la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero, hecho que ha reconfigurado el panorama político venezolano y abierto un debate sobre la transición democrática en el país.
El presidente estadounidense reiteró que Machado aún no cuenta con suficiente apoyo interno para liderar la transición en Venezuela, aunque reconoció su papel como una de las voces más influyentes de la oposición.
Voceros de la Casa Blanca señalaron que Trump “esperaba con ansias” el encuentro y destacó la valentía de Machado en la defensa de los derechos humanos.
La administración estadounidense mantiene su compromiso de respaldar un proceso democrático en Venezuela, pero subraya que la oposición debe consolidar consensos internos antes de avanzar.
A su salida de la Casa Blanca, Machado afirmó que “contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, destacando el respaldo recibido durante el encuentro.
La opositora, reconocida con el Premio Nobel de la Paz en 2025, insistió en que la comunidad internacional debe acompañar el proceso de transición y garantizar que los derechos de los venezolanos sean respetados.
La captura de Maduro ha generado un vacío de poder en Caracas y tensiones entre sectores militares y civiles.
La oposición busca articular un plan de transición que asegure elecciones libres y reconstrucción institucional.
Estados Unidos y otros países de la región observan con atención los pasos de la oposición, conscientes de que la estabilidad venezolana impacta directamente en la migración y la seguridad regional.
La reunión entre Trump y Machado marca un hito en las relaciones bilaterales y en el futuro político de Venezuela. Aunque el respaldo estadounidense es evidente, el reto para la oposición será construir unidad interna y definir un liderazgo claro en medio de la incertidumbre que dejó la caída del régimen de Maduro.



