La detención de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años que asistía a un preescolar en Estados Unidos, generó una ola de indignación y cuestionamientos hacia las prácticas de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El hecho ocurrió el 22 de enero de 2026 y fue difundido por medios internacionales, entre ellos CNN en Español, que documentaron la reacción de la comunidad y de organizaciones defensoras de derechos humanos.
De acuerdo con los reportes, el menor fue retenido durante un operativo migratorio en el que agentes de ICE buscaban a familiares indocumentados. La detención del niño, aunque breve, provocó alarma entre padres de familia y autoridades escolares, quienes denunciaron que la acción vulneró derechos básicos y expuso al menor a un ambiente de tensión innecesaria.
Organizaciones civiles señalaron que este caso refleja los riesgos de aplicar políticas migratorias sin protocolos claros para proteger a la infancia. Subrayaron que la detención de un niño en edad preescolar constituye una violación a tratados internacionales sobre derechos de los menores y exigieron una revisión inmediata de los procedimientos de ICE.
El gobierno federal respondió que se investigará el operativo y que se revisarán las acciones de los agentes involucrados. Sin embargo, defensores de migrantes advirtieron que este episodio se suma a una serie de denuncias sobre abusos y prácticas cuestionables en operativos migratorios, lo que ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el sistema.
La comunidad escolar donde ocurrió la detención expresó solidaridad con la familia de Liam y pidió garantías para que hechos similares no se repitan. El caso ha reavivado la discusión nacional sobre el trato a los menores en procesos migratorios y la responsabilidad de las autoridades en la protección de los derechos humanos.



