La economía de México registró un crecimiento de apenas 0.7% durante 2025, convirtiéndose en el peor resultado desde la contracción de 8.5% ocurrida en 2020, según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El débil desempeño se dio en un contexto marcado por tensiones comerciales con Estados Unidos y por la política proteccionista impulsada por el presidente Donald Trump, que afectó directamente a las exportaciones mexicanas.
En 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) había crecido 1.2%, por lo que la desaceleración de 2025 refleja un deterioro en la actividad económica. México, cuya economía depende en más de un 80% de las exportaciones hacia Estados Unidos, se mostró particularmente vulnerable a los nuevos aranceles impuestos por Washington, lo que generó incertidumbre en sectores empresariales y frenó la inversión.
El informe del Inegi detalla que, pese al bajo crecimiento anual, el cuarto trimestre de 2025 mostró un repunte de 1.6% respecto al mismo periodo del año anterior. Este avance se debió principalmente al dinamismo de las actividades primarias, como agricultura, ganadería y pesca, que crecieron 6%. El sector servicios también registró un incremento de 2%, mientras que la industria y las manufacturas, orientadas a la exportación, apenas avanzaron 0.3%.
Analistas del sector privado habían estimado un crecimiento de 0.4% para 2025, por lo que el resultado final fue ligeramente superior a las expectativas. Sin embargo, especialistas advierten que la economía mexicana enfrenta un escenario complejo, con un entorno internacional adverso y con sectores clave debilitados por la dependencia de las exportaciones hacia Estados Unidos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que México crecerá 1.5% en 2026, lo que representaría una ligera recuperación. A nivel regional, América Latina y el Caribe tendrían un crecimiento de 2.2% en 2026 y de 2.7% en 2027, mientras que la economía mundial se mantendría en niveles de 3.3% y 3.2% respectivamente.
La crisis comercial y la baja expansión del PIB han generado preocupación sobre la capacidad del país para sostener el empleo y mejorar las condiciones de vida de la población. Aunque algunos sectores como el agropecuario muestran resiliencia, la falta de dinamismo en la industria y la vulnerabilidad frente a las políticas de Estados Unidos plantean un reto significativo para la administración mexicana.
El desempeño económico de 2025 se convierte así en un punto de alerta para el futuro inmediato, evidenciando la necesidad de diversificar mercados, fortalecer la inversión interna y reducir la dependencia de las exportaciones hacia Estados Unidos. México enfrenta el reto de recuperar el crecimiento en un entorno internacional marcado por tensiones comerciales y por la necesidad de consolidar políticas que impulsen la productividad y la innovación.



