La aerolínea bandera canadiense canceló sus operaciones citando la imposibilidad de reabastecer turbosina en los aeropuertos cubanos, dejando en el aire la temporada alta de visitantes.
El aislamiento aéreo de Cuba se profundizó este lunes con el anuncio de Air Canada de suspender indefinidamente todas sus rutas hacia la isla caribeña. La decisión, que entra en vigor de manera inmediata, responde a la incapacidad de los aeropuertos internacionales cubanos para garantizar el suministro de turbosina (Jet A-1) a las aeronaves extranjeras para sus viajes de retorno.
A través de un comunicado corporativo, la principal aerolínea de Canadá explicó que la logística operativa se ha vuelto inviable ante la crisis energética que atraviesa el país antillano. La empresa detalló que sus aviones ya no pueden asegurar el reabastecimiento en terminales clave como La Habana, Varadero y Holguín, lo que representa un riesgo de seguridad inaceptable y la posibilidad real de dejar varados tanto a tripulaciones como a pasajeros.
Esta medida constituye un revés económico devastador para el gobierno cubano, dado que Canadá se ha mantenido históricamente como el principal mercado emisor de turistas hacia la isla. La suspensión ocurre en el pico de la temporada invernal, momento en el que miles de canadienses suelen viajar al Caribe buscando escapar del frío, lo que cortará de tajo una de las pocas fuentes de divisas líquidas que le quedaban a la economía local.
Fuentes del Ministerio de Turismo en La Habana reconocieron la gravedad de la situación, atribuyendo la escasez de refinados a las presiones externas y dificultades en la cadena de suministro global. Mientras tanto, operadores turísticos en Toronto han comenzado a cancelar paquetes vacacionales y a buscar rutas de repatriación para los ciudadanos que se encuentran actualmente en los hoteles del archipiélago.
Analistas de la industria aérea advierten que la salida de Air Canada podría generar un efecto dominó, llevando a otras compañías europeas y latinoamericanas a tomar medidas similares si no se garantiza el combustible en tierra. El cese de operaciones aísla aún más a Cuba en un momento donde la crisis de infraestructura y servicios básicos ha alcanzado niveles críticos.



