El secretario de Seguridad confirmó que los trabajadores fueron interceptados por error mientras transitaban por la zona serrana, descartando vínculos de las víctimas con el crimen organizado.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó este martes que la principal línea de investigación sobre la desaparición de los mineros en el municipio de Concordia, Sinaloa, apunta a una confusión por parte de grupos delictivos que operan en la región. Durante su participación en la conferencia matutina, el funcionario federal detalló que las víctimas fueron interceptadas al ser confundidas con integrantes de una organización rival con la que mantienen una disputa territorial.
García Harfuch explicó que los hechos ocurrieron cuando el grupo de trabajadores se trasladaba desde el estado de Durango hacia Mazatlán. Al cruzar por la zona serrana de Concordia, un punto identificado como de alta conflictividad, fueron detenidos por hombres armados. Según la inteligencia recabada por el gabinete de seguridad, los agresores asumieron erróneamente que los viajeros formaban parte de la avanzada de un grupo antagónico, lo que derivó en su privación de la libertad.
El titular de la SSPC fue enfático al señalar que no existen indicios que vinculen a los mineros con actividades ilícitas. Subrayó que se trata de ciudadanos que se dirigían a realizar sus labores o retornaban a sus hogares, quedando atrapados en la dinámica de violencia que enfrenta esa zona limítrofe entre Sinaloa y Durango. Esta declaración busca limpiar la imagen de las víctimas frente a la criminalización que suele ocurrir en este tipo de sucesos.
Actualmente, el gobierno federal mantiene un despliegue operativo conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional para dar con el paradero de las personas desaparecidas. Harfuch aseguró que la búsqueda en campo se ha intensificado en las brechas y comunidades aledañas a Concordia, priorizando la localización con vida de los trabajadores.



