Fuerzas federales y estatales aseguraron el inmueble donde el grupo armado retuvo a los trabajadores de Durango; hallaron indicios tácticos y evidencia de la operación criminal en pleno sector habitacional.
Un fuerte despliegue de elementos del Ejército Mexicano y la Policía Estatal Preventiva culminó este jueves con el aseguramiento de una vivienda ubicada en un fraccionamiento residencial de la cabecera municipal de Concordia, Sinaloa. De acuerdo con fuentes de la Fiscalía General del Estado, este inmueble fue identificado como el punto exacto donde permanecieron privados de su libertad los mineros originarios de Tayoltita, Durango, antes de ser liberados tras lo que las autoridades federales calificaron como una “confusión”.
El operativo se llevó a cabo en las primeras horas del día, cuando convoyes militares cerraron el perímetro de la zona habitacional, restringiendo el acceso a vecinos y transeúntes. Al ingresar al domicilio, los peritos encontraron diversos indicios que confirman la presencia reciente del grupo delictivo, incluyendo restos de alimentos, colchonetas y equipo de radiocomunicación, lo que refuerza la hipótesis de que el lugar operaba como una casa de seguridad activa para la retención temporal de víctimas en medio de la disputa territorial que vive la región.
Las primeras indagatorias señalan que los trabajadores, quienes fueron interceptados mientras viajaban hacia Mazatlán, fueron trasladados a este punto residencial inmediatamente después de su captura. La ubicación del inmueble, en una zona urbanizada y no en la sierra como suele ocurrir, evidencia la capacidad de movilidad e impunidad con la que operan las células criminales en el municipio, mezclándose entre la población civil para pasar desapercibidos mientras ejecutan sus actividades ilícitas.
Aunque durante el cateo no se reportaron personas detenidas, el aseguramiento del predio es clave para la integración de la carpeta de investigación. La autoridad ministerial busca huellas dactilares y material genético que permita identificar plenamente a los plagiarios, quienes, según la versión oficial del gobierno federal, pertenecen a una facción del crimen organizado que confundió a los mineros con integrantes de un grupo rival.
Mientras tanto, el clima de tensión prevalece en Concordia y los municipios aledaños del sur de Sinaloa. Habitantes de la zona han denunciado que, a pesar de la presencia de la Guardia Nacional, los retenes de civiles armados continúan apareciendo en los caminos rurales, manteniendo en la incertidumbre a quienes deben transitar por la supercarretera Durango-Mazatlán. El inmueble asegurado ha quedado bajo resguardo de la autoridad competente, sumándose a la lista de propiedades incautadas en la reciente ola de violencia que azota al estado.



