Mientras el gobierno estatal confirma el control de 36 incidentes violentos y ordena mantener clases regulares, el ausentismo escolar alcanza hasta el 80 por ciento y diversos establecimientos ajustan sus horarios operativos.
La mañana de este lunes 23 de febrero en Tamaulipas ha estado marcada por una palpable tensión y una clara división entre las directrices oficiales y la realidad ciudadana. Luego de la jornada de violencia y bloqueos registrada ayer domingo en la franja fronteriza —desatada por la crisis de seguridad nacional tras el abatimiento del máximo líder del CJNG—, la entidad amaneció con un ritmo semiparalizado, reflejando la profunda incertidumbre que persiste entre la población a pesar de las garantías de paz emitidas por las autoridades locales.
El termómetro más evidente de este temor colectivo se registró en el sector educativo. Aunque la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) emitió un comunicado firme confirmando que las actividades escolares no se suspenderían en ninguno de los 43 municipios y exhortó a ignorar falsas alarmas, el panorama en las aulas dictó lo contrario. A lo largo del estado se reportó un ausentismo que osciló entre el 50 y el 80 por ciento en diversas instituciones. Ante el riesgo, decenas de directivos decidieron de manera autónoma no abrir los planteles para proteger a los menores, lo que provocó que la autoridad estatal anunciara que emitirá apercibimientos a las escuelas que desacataron la instrucción. Por su parte, las universidades optaron por la flexibilidad, justificando las faltas de los alumnos foráneos que no pudieron trasladarse por la falta de transporte o la inseguridad en las carreteras.
El sector comercial y administrativo también adoptó medidas preventivas para salvaguardar a su personal. Cadenas de supermercados y tiendas de autoservicio en ciudades como Tampico y Reynosa modificaron sus esquemas operativos; tras ordenar el cierre anticipado la noche del domingo, este lunes retrasaron el ingreso de sus trabajadores, reanudando operaciones una hora más tarde de lo habitual. En el ámbito de los servicios públicos el impacto también fue visible, luego de que dependencias como el Instituto Nacional Electoral (INE) determinaran suspender temporalmente la operación de sus módulos itinerantes en la entidad para minimizar cualquier riesgo.
En el frente de seguridad, el gobierno estatal ha redoblado sus esfuerzos para proyectar control y pacificación. A través de un corte informativo, el ejecutivo de Tamaulipas confirmó que durante la caótica jornada dominical se contabilizaron 36 hechos violentos y cierres viales, principalmente focalizados en Reynosa y sus accesos. No obstante, las autoridades subrayaron que todos los incidentes fueron neutralizados el mismo día mediante el despliegue operativo coordinado con el C5, asegurando que la normalidad civil y el libre tránsito han sido restablecidos en su totalidad en los puentes y vías de comunicación fronterizas.
Para sumar a la complejidad de este inicio de semana, el estado también enfrenta un cambio brusco en las condiciones climáticas. La entrada del frente frío número 37 está provocando un evento de “Norte” que trae consigo fuertes rachas de viento y un ambiente fresco, impactando principalmente a la zona costera. Entre el clima y la sombra de los recientes disturbios, Tamaulipas transita un lunes atípico donde la ciudadanía sigue anteponiendo la cautela por encima del retorno a la rutina.



