Los mercados internacionales registraron fuertes movimientos este lunes 2 de marzo de 2026 tras la escalada del conflicto en Medio Oriente. Las principales bolsas de Estados Unidos y Europa cerraron con pérdidas significativas, mientras que el precio del petróleo alcanzó niveles no vistos en más de una década.
El crudo Brent superó los 120 dólares por barril, impulsado por el temor a una interrupción en el suministro global debido a los ataques entre Irán e Israel, con participación indirecta de Estados Unidos. El West Texas Intermediate (WTI) también se disparó, cotizando por encima de los 115 dólares.
En Wall Street, el índice Dow Jones cayó más de 600 puntos, mientras que el S&P 500 retrocedió 2.3 % y el Nasdaq perdió 2.8 %. Los sectores más afectados fueron transporte, aerolíneas y manufactura, debido al incremento en los costos energéticos. En Europa, el DAX alemán y el CAC 40 francés registraron pérdidas superiores al 2 %.
Analistas financieros advirtieron que la volatilidad podría prolongarse si el conflicto se intensifica, ya que Irán es un actor clave en el mercado petrolero y su enfrentamiento con Israel genera incertidumbre sobre la estabilidad en la región.
La Casa Blanca reconoció que la situación tendrá repercusiones económicas globales y aseguró que trabaja con aliados para garantizar el suministro energético. Por su parte, la Unión Europea llamó a la moderación y a buscar una salida diplomática que evite una crisis mayor.
La combinación de guerra y alza en los precios del petróleo coloca a los mercados en un escenario de alta tensión, con riesgos de inflación y desaceleración económica en los próximos meses.



