El puerto de Altamira, Tamaulipas, se convirtió en el punto de partida del Campo Trion, el proyecto de aguas ultraprofundas más ambicioso en la historia energética de México. Con una inversión estimada en 10.4 mil millones de dólares, el plan contempla la extracción de petróleo y gas en el Golfo de México a partir de 2028, en una zona ubicada a 125 kilómetros al oriente de Matamoros, dentro del Cinturón Plegado Perdido.
Durante el arranque oficial, autoridades federales y estatales, junto con directivos de la petrolera australiana Woodside Energy, destacaron la magnitud del proyecto, que prevé la perforación de 12 pozos en profundidades superiores a los 2,500 metros de tirante de agua. La plataforma, actualmente en construcción en Corea, tendrá capacidad para producir 110 mil barriles de petróleo diarios y 101 mil millones de pies cúbicos de gas.
El director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, subrayó que se trata del proyecto más importante para la empresa en los últimos años, y que la complejidad técnica hacía indispensable la colaboración con una compañía con experiencia internacional en aguas profundas. El Campo Trion, además de su producción, promete generar más de 10 mil millones de dólares en impuestos y regalías durante su vida útil, además de miles de empleos directos e indirectos.
El corazón logístico del proyecto se encuentra en tierra firme, en los patios industriales de la terminal de Puertos Integrales del Sureste (Pissa) en Altamira, donde ya se almacenan tuberías y equipos especializados para las maniobras en altamar. La infraestructura del puerto, diseñada desde los años noventa para albergar complejos petroquímicos y terminales marítimas, se consolida ahora como eje del desarrollo energético nacional.
El megaproyecto también impulsa obras de conectividad en la región, como un viaducto elevado de cuatro kilómetros para mejorar la movilidad entre Altamira, Tampico y Ciudad Madero, y la modernización de la carretera Mante–Tula–Ocampo, que busca conectar el sur de Tamaulipas con el Bajío. Estas obras forman parte de los Polos de Desarrollo del Bienestar impulsados por el gobierno federal.
Con Campo Trion, México apuesta nuevamente por el desarrollo de sus reservas en aguas profundas, colocando a Tamaulipas en el centro de la estrategia energética y abriendo un nuevo ciclo de inversión, tecnología e infraestructura que marcará el rumbo de la industria petrolera en los próximos años.



