El sistema penitenciario en México mantiene una deuda histórica con las mujeres privadas de su libertad, convirtiendo las sentencias en un mecanismo exclusivo de castigo y abandono institucional que imposibilita una verdadera reinserción social. De acuerdo con el informe “De la ausencia a la criminalización”, elaborado por la organización EQUIS Justicia para las Mujeres, el encierro femenino fractura de manera irreversible el núcleo familiar, revelando que mientras la mitad de los hombres presos reciben el apoyo y cuidado de sus parejas, apenas dos de cada 10 mujeres cuentan con el respaldo del padre de sus hijos durante su condena, dejando en la mayoría de los casos (38.4 por ciento) la responsabilidad de las visitas y el sustento a las abuelas.
El documento, presentado este martes, exhibe el fracaso del cambio de paradigma penitenciario implementado desde 2008. Lejos de garantizar herramientas para la vida en libertad, el Estado perpetúa la precarización y el aislamiento: 90 por ciento de las mujeres encarceladas que logran trabajar al interior de los penales percibe ingresos inferiores a los 3 mil pesos mensuales. El panorama post-penitenciario es aún más crítico, ya que el 70 por ciento de las reclusas admite desconocer por completo la existencia de programas oficiales que faciliten su reincorporación laboral o social, y casi la mitad reconoce que no tendrá un lugar seguro donde vivir al momento de cumplir su sentencia.
Activistas y defensores de derechos humanos urgen a desvincular el tema de la reinserción de la agenda estricta de “seguridad” y centrarlo en la restitución de derechos. Los testimonios documentados por EQUIS coinciden en un profundo temor a la estigmatización y la incertidumbre, donde seis de cada 10 mujeres consideran que su paso por la cárcel anulará sus posibilidades de conseguir un empleo formal. La organización exige rediseñar el modelo penitenciario con perspectiva de género, denunciando que las actuales políticas gubernamentales obligan a las mujeres a enfrentar su proceso judicial y su liberación en absoluta soledad institucional.



