Una década después del asesinato de Paola Buenrostro, considerado el primer caso investigado como transfeminicidio en la capital del país, las autoridades cumplimentaron una orden de aprehensión contra el presunto responsable.
Elementos de la fiscalía capitalina lograron ubicar y detener al individuo señalado de privar de la vida a la activista en octubre de 2016 sobre la calzada de Tlalpan. La captura se concretó tras diversas acciones de inteligencia y la presión sostenida de colectivos de la diversidad sexual, quienes exigieron que el crimen no quedara en la impunidad tras años de retrasos en las indagatorias.
El avance judicial marca un precedente histórico en la procuración de justicia para mujeres trans en México, visibilizando las deficiencias iniciales en la integración de carpetas por crímenes de odio. Organizaciones defensoras de derechos humanos señalaron que vigilarán el proceso penal para garantizar una sentencia condenatoria ejemplar que siente bases firmes contra la impunidad en estos delitos.

