La Corte Suprema de Brasil declaró este martes la firmeza de la sentencia contra el expresidente Jair Bolsonaro, quien deberá cumplir 27 años de prisión por su participación en un plan golpista tras las elecciones de 2022.
La decisión se produjo luego de que la defensa del exmandatario desistiera de presentar nuevas apelaciones, tras varios recursos rechazados de manera unánime por la Primera Sala del tribunal. Con ello, se cerró definitivamente el proceso judicial y se abrió paso al cumplimiento inmediato de la condena.
Traslado y condiciones de reclusión
Bolsonaro, de 70 años, fue trasladado el pasado fin de semana a la sede de la Policía Federal en Brasilia, donde permanecerá recluido. El juez Alexandre de Moraes, relator del caso, determinó que el exmandatario continúe en esas instalaciones debido al riesgo de fuga, luego de que intentara manipular la tobillera electrónica que controlaba sus movimientos.
Según reportes oficiales, Bolsonaro se encuentra aislado en una habitación de 12 metros cuadrados equipada con cama, baño privado, aire acondicionado, televisor y escritorio. Aunque la ley contempla la posibilidad de su traslado a una prisión militar o común, el tribunal decidió mantenerlo en la sede policial por motivos de seguridad.
Un fallo histórico
La condena marca un precedente sin antecedentes en Brasil, al ser la primera vez que un expresidente es sentenciado por intentar abolir el orden democrático. El tribunal lo responsabilizó de encabezar un plan para impedir la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva, ganador de los comicios de 2022 .
La resolución refuerza el mensaje de que los intentos de ruptura institucional no tendrán cabida en el sistema democrático brasileño. Con la sentencia firme, Bolsonaro inicia una etapa que lo aparta de la vida política y lo coloca en el centro de un proceso judicial que será recordado como uno de los más significativos en la historia reciente del país.



