La familia de la fotoperiodista Citlali Berenice Giles Rivera informó que las empresas Ocesa y Seguridad Privada Lobo fueron finalmente reconocidas como imputadas en el proceso judicial por el colapso de una estructura decorativa durante el festival Axe Ceremonia 2025, tragedia que provocó la muerte de Giles y de su colega Miguel Hernández el pasado 5 de abril.
El anuncio se realizó mediante un comunicado firmado por el padre de la víctima, Luis Raúl Giles, quien detalló que la ministerio público Mercedes Karina Granados Peralta otorgó la calidad de imputadas a ambas compañías desde el 14 de enero de 2026. La familia acusó que este paso se logró “a pesar de que la fiscalía protege y encubre a Ocesa y Seguridad Privada Lobo”, tras más de nueve meses de resistencia institucional.
El padre de Berenice señaló que durante este tiempo enfrentaron lo que calificó como un “infierno ministerial”, marcado por la violencia institucional y la denegación de justicia. Según su testimonio, la fiscalía capitalina evitó imputar a las empresas pese a la existencia de más de 30 pruebas contundentes presentadas por la parte acusadora.
El avance en el caso se atribuye a resoluciones judiciales emitidas entre octubre de 2025 y enero de 2026. El 15 de octubre, la jueza federal María del Carmen Sánchez Cisneros concedió una suspensión definitiva que obligó a revisar la actuación ministerial. Ese mismo día, la jueza de control Adriana Ivett Morales Chávez ordenó dar la calidad de imputadas a las empresas, instrucción que la fiscalía habría retrasado. Posteriormente, el 7 de enero de 2026, el juez de control Edgar Jesús Campos Burgos reiteró la obligación de investigar a toda persona denunciada, exhortando al ministerio público a cumplir con lo resuelto.
La familia de Giles denunció además intentos de actores externos por deslegitimar el proceso y revertir la suspensión definitiva, lo que consideran un intento de interferencia en su búsqueda de justicia. “Agradezco a los medios de comunicación y personas que han seguido la batalla que mi familia y nuestro equipo legal hemos librado”, expresó Luis Raúl Giles en el comunicado.
El caso Axe Ceremonia se ha convertido en un símbolo de la exigencia de justicia frente a la corrupción y la impunidad institucional. La imputación de Ocesa y Seguridad Privada Lobo representa un paso clave en el proceso, aunque la familia insiste en que la lucha continúa para que se reconozca plenamente la responsabilidad de las empresas en la tragedia que cobró la vida de dos jóvenes fotoperiodistas.



