El Tren Interurbano México–Toluca, conocido como El Insurgente, alcanzó un nuevo hito con el anuncio de la inauguración de su tramo entre Santa Fe y Observatorio, prevista para el primer trimestre de 2026. Este proyecto, considerado una de las obras de infraestructura más importantes del país en la última década, busca conectar de manera más eficiente la capital mexicana con el Estado de México, reduciendo tiempos de traslado y ofreciendo una alternativa al congestionado tránsito vehicular.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) confirmó que las pruebas técnicas en el tramo final avanzan conforme al calendario y que la estación Observatorio será el punto de enlace con el Sistema de Transporte Colectivo Metro, lo que permitirá una integración directa con la red de movilidad de la Ciudad de México. El recorrido completo, desde Zinacantepec hasta Observatorio, tendrá una duración aproximada de 39 minutos, frente a las más de dos horas que actualmente se requieren por carretera.
El proyecto ha enfrentado múltiples retrasos desde su inicio en 2014, principalmente por problemas de financiamiento, ajustes técnicos y conflictos sociales en las zonas de construcción. Sin embargo, el gobierno federal ha reiterado que la obra será concluida en su totalidad durante la administración de Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que el tren representa un paso hacia un modelo de transporte más sustentable y moderno.
Actualmente, el servicio opera parcialmente entre Zinacantepec y Lerma, con una afluencia creciente de usuarios que han comenzado a familiarizarse con la nueva infraestructura. La apertura del tramo Santa Fe–Observatorio es considerada clave para consolidar la viabilidad del proyecto, ya que permitirá conectar directamente con el corazón de la capital y aumentar significativamente la demanda.
El Insurgente contará con trenes eléctricos de última generación, diseñados para reducir emisiones y ofrecer mayor comodidad a los pasajeros. Cada convoy tiene capacidad para más de 700 personas y está equipado con sistemas de seguridad avanzados. Además, se prevé que el costo del boleto sea competitivo frente a otras opciones de transporte, con el objetivo de incentivar su uso masivo.
La inauguración del tramo final marcará el inicio de una nueva etapa en la movilidad metropolitana. Para especialistas en urbanismo y transporte, el tren no solo aliviará la saturación vial en la autopista México–Toluca, sino que también abrirá la puerta a un modelo de desarrollo urbano más equilibrado, donde los proyectos ferroviarios recuperen protagonismo frente al transporte automotor.
Con la entrada en operación de Santa Fe a Observatorio, El Insurgente se perfila como un símbolo de modernización y un recordatorio de los retos que implica ejecutar obras de gran escala en México. Su consolidación será determinante para evaluar la capacidad del país de transformar su infraestructura hacia un modelo más eficiente y sustentable.



