El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, aseguró que el objetivo principal del operativo desplegado en Tapalpa, Jalisco, era capturar con vida a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. Sin embargo, el mando militar justificó el abatimiento del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al explicar que el delincuente se negó a rendirse y abrió fuego directo contra los elementos castrenses, obligándolos a utilizar fuerza letal en legítima defensa.
Durante su intervención en la conferencia matutina de este martes, el secretario detalló la mecánica de los enfrentamientos ocurridos el pasado 22 de febrero. Explicó que la operación estratégica se dividió en dos fases. En un primer choque armado dentro de una zona de cabañas, el personal militar fue recibido a balazos, repeliendo una agresión que dejó un saldo de cuatro presuntos criminales muertos y tres más heridos de gravedad.
La segunda fase se desarrolló en una zona boscosa donde dos equipos de Fuerzas Especiales, conformados por aproximadamente 14 elementos, lograron rodear a Oseguera Cervantes y a dos de sus escoltas de alto nivel. De acuerdo con el reporte oficial, los uniformados le ordenaron entregarse, pero el líder criminal accionó su armamento de grueso calibre contra la primera línea de oficiales. “Si está muriendo nuestra gente, tienen todo el derecho de utilizar las armas para defenderse. Por las características propias de este delincuente, era poco probable que él se entregara, llevaba mucho armamento”, sentenció el general Trevilla.
El costo humano del operativo para las Fuerzas Armadas fue de tres militares fallecidos en el cumplimiento de su deber: dos oficiales y un elemento de tropa. Tras el tiroteo final, la Secretaría de la Defensa sostuvo que el personal de sanidad militar brindó los primeros auxilios tanto a los castrenses lesionados como al propio capo, quien resultó gravemente herido y finalmente perdió la vida. Posteriormente, todas las pruebas, el arsenal incautado —que incluyó fusiles tipo Barrett y lanzagranadas— y los resultados de la necropsia de ley fueron entregados a la Fiscalía General de la República (FGR) para transparentar la investigación.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó públicamente la actuación de las tropas, coincidiendo en que los uniformados fueron emboscados y su respuesta armada se apegó de manera estricta a los protocolos establecidos en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza, cerrando filas en torno al operativo que acabó con el narcotraficante más buscado del país.



