En un periodo de poco más de dos años, el sistema de salud en Tamaulipas ha diagnosticado un total de 152 casos de cáncer de riñón, una enfermedad silenciosa que afecta predominantemente a la población masculina de la entidad. De acuerdo con las cifras oficiales del boletín epidemiológico estatal, la incidencia ha mostrado un ligero incremento: durante 2024 se registraron 68 pacientes con tumores malignos, la cifra subió a 78 durante 2025, y hasta el mes de febrero del presente 2026 ya se contabilizan seis nuevos diagnósticos.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Riñón, autoridades de la Secretaría de Salud advirtieron sobre los retos clínicos de esta patología. El tipo de tumor más recurrente es el carcinoma de células renales, el cual se presenta con mayor frecuencia en adultos de entre 50 y 70 años. El principal obstáculo para combatir esta enfermedad es su naturaleza asintomática durante las etapas iniciales, lo que provoca que una gran cantidad de casos se detecten de manera incidental cuando los pacientes acuden a realizarse estudios de imagen, como ultrasonidos o tomografías, por padecimientos ajenos.
El médico especialista Adalberto Sustaita explicó que cuando el tumor avanza y compromete las funciones de filtración y regulación del órgano, el cuerpo comienza a emitir señales de alerta severas. Entre los síntomas en etapas tardías destacan la presencia de sangre en la orina, dolor persistente en un costado del abdomen o la espalda baja, fatiga crónica, pérdida de peso inexplicable y la aparición de una masa palpable en la zona abdominal. En estas fases, los tratamientos suelen requerir intervenciones mayores, desde la extirpación quirúrgica del tumor o del riñón completo, hasta el uso de inmunoterapia.
Para frenar esta tendencia en Tamaulipas, los especialistas hicieron un llamado urgente a la prevención, identificando factores de riesgo altamente controlables. El tabaquismo, la obesidad y la hipertensión arterial mal cuidada son los principales detonantes del cáncer renal, sumados a antecedentes familiares y la exposición prolongada a ciertas sustancias químicas. Adoptar un estilo de vida saludable y mantener un control riguroso de la presión arterial son, hoy en día, las principales líneas de defensa para evitar que las células renales comiencen a crecer de manera descontrolada.



