Mientras el sistema de salud federal enfrentó una crisis con picos de hasta 200 contagios diarios de sarampión durante el mes de febrero, Tamaulipas consolidó un cerco epidemiológico que mantiene a la entidad con cero casos confirmados. El blindaje sanitario obedece directamente a la ejecución de una campaña intensiva de inmunización que logró la aplicación de más de medio millón de dosis, neutralizando la propagación de un virus que mantiene presencia activa en el resto del territorio nacional.
El dictamen técnico de la Secretaría de Salud estatal documenta la administración de 512 mil 745 biológicos, agotando casi en su totalidad el inventario de 578 mil vacunas destinadas para esta fase operativa. La titular de la dependencia, Adriana Marcela Hernández Campos, advirtió que la contención del brote dependió exclusivamente de la saturación de los módulos de vacunación por parte de la ciudadanía, marcando un contraste estadístico con las entidades donde el riesgo no ha logrado ser desarticulado, pese a que la incidencia nacional se redujo a un promedio de 70 casos por día.
La vulnerabilidad de la red sanitaria del país obliga a mantener el despliegue preventivo en los 43 municipios del estado. El andamiaje de salud focaliza actualmente sus recursos en garantizar la cobertura total para menores de entre seis meses y 12 años de edad, extendiendo la exigencia de profilaxis a la población de hasta 49 años con esquemas incompletos. La directriz institucional es categórica: agotar la disponibilidad clínica de las vacunas restantes para evitar cualquier fisura epidemiológica frente al constante tránsito poblacional fronterizo.



