La Comisión Federal de Electricidad (CFE) registra un déficit logístico en la región sur de la entidad, derivado de la interrupción en la cadena de suministro de los equipos de medición de consumo energético. Esta irregularidad técnica ha provocado un desfase administrativo en la atención a las solicitudes de interconexión en la zona de Tampico, extendiendo los plazos de espera para los usuarios por un lapso que supera los treinta días para la formalización y habilitación del servicio de red.
La carencia de esta infraestructura de control impacta directamente el desarrollo de los sectores habitacional y comercial, frenando la habitabilidad de nuevos complejos y la operatividad de las unidades económicas. Agrupaciones empresariales y sectores de la sociedad civil han señalado que el estancamiento de los procedimientos de contratación genera afectaciones directas, dado que las normativas de la empresa paraestatal impiden la activación del flujo eléctrico sin la instalación previa del dispositivo de fiscalización de consumo.
Frente al incremento en los reportes de rezago, las áreas operativas de la dependencia federal analizan la viabilidad de implementar esquemas de redistribución de activos para solventar la demanda acumulada en las agencias de atención. Se estima que los departamentos de distribución y comercialización reestructuren sus bitácoras de trabajo en campo una vez que se garantice el abastecimiento institucional de los insumos, priorizando la ejecución de los folios en espera para restablecer la eficiencia en los tiempos de respuesta.


