Colectivos de familiares de personas desaparecidas unieron fuerzas y desplegaron jornadas de búsqueda en campo para dar con el paradero de Dafne y Erick, cuyos casos han conmovido a la sociedad y movilizado brigadas ciudadanas ante la exigencia de resultados a las autoridades.
Ante la incertidumbre que prevalece tras el reporte de su desaparición, agrupaciones de madres buscadoras procedieron a coordinar operativos de rastreo independientes en puntos estratégicos de la región. Equipadas con herramientas de exploración, pancartas y fichas de identificación, las brigadas peinan predios baldíos, brechas y zonas de riesgo, sumando esfuerzos con los familiares directos para visibilizar los casos y presionar a las fiscalías estatales a agilizar las indagatorias ministeriales.
Las representantes de los colectivos señalaron que la falta de respuestas prontas por parte de las instituciones encargadas de la procuración de justicia obliga a las familias a asumir tareas de campo, arriesgándose en zonas de alta complejidad delictiva. Asimismo, exigieron a los gobiernos estatal y federal destinar mayores recursos técnicos y tecnológicos a las comisiones de búsqueda, recordando que cada hora de retraso disminuye las posibilidades de localizar con vida a los jóvenes desaparecidos.

