El endurecimiento de las políticas migratorias de Donald Trump estaría afectando a negocios, empleos y precios en Estados Unidos, un fenómeno que especialistas denominan “impuesto ICE”.
Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el temor a las deportaciones han reducido la afluencia de clientes en distintos establecimientos, afectando sus ingresos y su capacidad para mantener trabajadores, según testimonios y análisis citados por CNN en Español.
En comunidades con una importante presencia de inmigrantes, restaurantes y otros negocios reportan menos consumidores y aumentos de precios para compensar sus costos. La situación también repercute en sectores que dependen de la mano de obra migrante, como la agricultura, la construcción y los servicios de jardinería.
Un análisis del centro de estudios Brookings estimó que las operaciones migratorias contribuyeron a la pérdida de alrededor de 668 mil empleos, con mayores afectaciones en ciudades donde se registraron más detenciones.
El concepto de “impuesto ICE” describe estos costos económicos indirectos, que pueden trasladarse a los consumidores mediante precios más altos y una menor oferta laboral.
Sin embargo, el Gobierno de Trump ha rechazado que el endurecimiento migratorio esté provocando los efectos económicos señalados por especialistas.

