La presidenta reconoció la coordinación del gabinete de seguridad tras la captura de los presuntos implicados, enviando un mensaje frontal contra la impunidad.
Durante su intervención, la titular del Ejecutivo federal destacó la efectividad de las áreas de inteligencia e investigación criminal. Subrayó que la reciente detención de perfiles clave vinculados al atentado contra Carlos Manzo es el resultado de un trabajo interinstitucional minucioso, diseñado para desmantelar estructuras operativas sin generar daños colaterales. El pronunciamiento valida la estrategia de focalizar recursos en objetivos prioritarios para despresurizar las zonas de mayor conflicto.
El despliegue táctico, evaluado directamente desde Palacio Nacional, marca un indicador positivo en la actual política de contención. La mandataria hizo énfasis en que la articulación entre las fuerzas armadas, la Guardia Nacional y las corporaciones locales logró superar la tradicional fragmentación jurisdiccional. Esta sincronía permitió ejecutar un cerco efectivo, cortando las rutas de escape y neutralizando el esquema de protección de la célula delictiva.
Más allá del éxito en la aprehensión, el mensaje central del gobierno federal apuntó hacia la consolidación de la justicia. Se garantizó que el Estado aportará el soporte técnico necesario para blindar las carpetas de investigación y evitar que los detenidos evadan el proceso mediante tecnicismos legales. La instrucción directa al gabinete de seguridad es mantener la presión operativa en la región, con el objetivo de escalar la indagatoria hasta revelar las redes de financiamiento y a los autores intelectuales del crimen.

