El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) emitió un pronunciamiento crítico respecto a las recientes modificaciones planteadas a la reforma judicial, calificándolas de apresuradas e insuficientes para resolver los problemas de fondo que aquejan al sistema de impartición de justicia en el país. La organización civil advirtió que legislar al vapor sobre una estructura tan delicada no solo vulnera la autonomía de los juzgadores, sino que corre el riesgo de agudizar la impunidad en lugar de garantizar el acceso democrático y equitativo a los tribunales.
Para los especialistas en derechos humanos, las propuestas de enmienda que se han integrado de último momento en el debate legislativo carecen de un diagnóstico técnico profundo y parecen responder más a coyunturas de índole política que a una verdadera intención de mejorar el servicio público. El organismo señaló que centrar el debate únicamente en los mecanismos de elección o en la sustitución masiva de jueces y magistrados deja de lado asignaturas pendientes de vital importancia, tales como la profesionalización de las fiscalías, la atención a las víctimas del delito y la simplificación de los procesos penales.
Ante este panorama, el Centro Prodh hizo un llamado enérgico a los legisladores federales para que detengan la aprobación fast-track de la reforma y abran canales auténticos de diálogo con académicos, especialistas y organizaciones de la sociedad civil. Explicaron que una transformación estructural del Poder Judicial requiere de un consenso amplio y de una planeación gradual y técnica, advirtiendo que, de mantenerse la opacidad y la prisa en el proceso legislativo, se debilitarán los contrapesos democráticos indispensables para la protección de las garantías individuales de la ciudadanía.



