Dos obispos católicos de Estados Unidos expresaron su arrepentimiento por participar en una reunión con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, luego de que se difundieran imágenes de ellos rezando junto al mandatario sin su consentimiento.
Jeffrey Grob, arzobispo de Milwaukee, y William Joensen, obispo de Des Moines, señalaron que el encuentro del 22 de octubre tenía como propósito abordar asuntos de interés para la Iglesia, entre ellos las políticas migratorias, las visas para trabajadores religiosos y el aborto.
Grob ofreció disculpas por el malestar generado entre los fieles y lamentó que la oración fuera utilizada con fines políticos. Joensen, por su parte, afirmó que la reunión fue aprovechada para favorecer intereses partidistas.
Las imágenes se publicaron a menos de dos semanas de las elecciones intermedias en Estados Unidos, lo que generó cuestionamientos sobre una posible muestra de respaldo político al presidente.
Ambos religiosos aclararon que su asistencia no representó un apoyo a Trump, sus políticas ni al Partido Republicano. La Casa Blanca evitó responder directamente si los participantes habían autorizado la difusión del video y las fotografías.

