Productores agrícolas del estado de Tamaulipas han lanzado un llamado urgente a las autoridades federales y estatales para demandar la reactivación y creación de esquemas de apoyo enfocados específicamente en la agricultura comercial. Los trabajadores del campo señalan que la falta de incentivos institucionales, sumada al encarecimiento incesante de los insumos productivos, está llevando a este sector a una situación de insostenibilidad financiera que pone en grave riesgo el desarrollo de las próximas cosechas.
A través de diversas asociaciones y uniones de productores, los afectados explicaron que las recientes políticas agrarias han priorizado mayoritariamente los programas de corte social o de subsistencia, dejando en un vacío de respaldo a los agricultores de mediana y gran escala. Esta exclusión de los esquemas de financiamiento, seguros agrícolas y subsidios les impide amortiguar los altos costos internacionales de los fertilizantes, el diésel y las semillas, factores que han reducido drásticamente la rentabilidad de sus tierras.
Los líderes del sector primario subrayaron que Tamaulipas es históricamente uno de los principales graneros del país, destacando a nivel nacional en la producción comercial de sorgo, maíz y cítricos. Advirtieron que asfixiar financieramente a este eslabón productivo no solo representa un golpe devastador para la economía y la generación de empleos en los municipios rurales de la entidad, sino que también atenta de manera directa contra la soberanía alimentaria de México, forzando un aumento en la importación de granos básicos.
Ante la urgencia que marcan los tiempos de preparación de la tierra, los productores solicitan a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) la instalación inmediata de mesas de diálogo resolutivas. La exigencia central radica en diseñar un plan de contingencia que incluya el establecimiento de precios de garantía rentables, la facilitación de créditos con tasas preferenciales y la creación de un fondo de aseguramiento frente a los estragos de la sequía, herramientas indispensables para evitar que miles de hectáreas queden en el abandono.



